“Invertir en conocimientos produce los mejores intereses” Benjamín Franklin
Ene
Publicado por: Victor San Juan
Desde el punto de vista de las ISP (Empresas que prestan servicios de conexión a Internet) deben existir básicamente dos tipos de clientes; los “clientes pasivos” como mi padre, clientes que navegan por la web principalmente para ver noticias y clientes como yo, “clientes activos” que pasamos todo el día navegando, escuchando música, viendo videos, bajando programas, sacándole el máximo del jugo a la conexión, incluso cuando no estamos frente al computador, la conexión sigue funcionando al máximo.
Hace años mi familia fue cliente de Chilesat, empresa que nos daba conexión a internet por modem, pero nuestra relación comercial no duro mucho, de un día para otro la empresa nos dejo sin internet. Las explicaciones nunca fueron claras, pero no había que ser un genio para saber que nosotros no éramos negocio para ellos, nuestro tráfico superaba con creces el tráfico promedio que ellos estimaban para una familia normal.
Actualmente mi familia se conecta a internet a través de VTR, empresa que en el último tiempo se le ha acusado de Traffic Shapping, lo que básicamente significa que limita el tráfico a los clientes del tipo “activos”, que bajan películas y programas todo el día. VTR lo ha negado, pero yo he sido testigo de cómo la banda ancha de mi familia se ha visto afectada al bajar archivos que en otras casas con VTR bajan prácticamente al instante.
Las ISP prometen una velocidad de transferencia, pero la verdad es que si todos al mismo tiempo usáramos el máximo prometido, el sistema colapsaría, de manera muy similar a lo que sucede en año nuevo o navidad con la telefonía celular.
El problema que están empezando a tener las ISP es que la cantidad de “clientes activos” están aumentando muy rápido en relación a los clientes “pasivos”, esto gracias a la ayuda, de por ejemplo, sitios como Youtube y/o programas del tipo p2p.
Lo anterior no deja ser preocupante para las ISP, las que se ven frente a una encrucijada, suben los precios castigando a los “clientes pasivos” o mantienen los precios castigando a los “clientes activos” limitándoles el uso del tráfico. Esta última alternativa, que hasta ahora ha sido la escogida por las empresas, ha generado revuelo, al punto que se ha pensando en crear una ley que la prohíba.
Time Warner, el segundo proveedor de cable e Internet en Estados Unidos parece haber encontrado la solución, comenzará a cobrar a sus clientes, a modo de prueba, en función del trafico que consuman.
De funcionar el modelo propuesto por Time Warner, puede que Internet se comience a cobrar de la misma manera como se nos cobra la luz o el agua, así que quién sabe, si un día suene el timbre de nuestra casa, y escuchemos una voz que nos pida que le abramos la puerta para revisar el “medidor de Internet”.
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