Tu happy hour en la red
Jun
Si de algo me he convencido, es que no hay mejor empresa para invertir que en uno mismo y la mejor forma de hacerlo es adquiriendo nuevos conocimientos y habilidades.
“Los inteligentes aprenden de sus propios errores, los sabios aprenden de los errores de otros” leí un día y desde entonces no he parado de leer y aprender, pero el tiempo en esta tierra es limitado y el conocimiento parece infinito, sin embargo sorprende encontrar “conocimientos” que se van repitiendo una y otra vez en diferentes obras, en diferentes tiempos y por supuesto, en diferentes autores y aún así, a veces pareciera ser que la gran mayoría de las personas están a años luz de llegar a ellos.
Aristóteles escribió hace casi 2400 años:
“Nadie es dueño de tu felicidad, por eso no entregues tu alegría, tu paz, tu vida en las manos de nadie, absolutamente a nadie. Somos libres, no pertenecemos a nadie, y no podemos querer ser dueños de los deseos, de la voluntad o de los sueños de quien quiera que sea. La razón de tu vida eres tú mismo.
Si andas preocupado por problemas financieros, amorosos o de relaciones familiares, busca en tu interior la respuesta para calmarte, tú eres el reflejo de lo que piensas diariamente. Deja de pensar mal de ti mismo y se tu mejor amigo siempre!
Sonreír significa aprobar, aceptar, facilitar. Entonces, habrá una sonrisa para aprobar el mundo que quiere ofrecerte lo mejor!
Con una sonrisa en el rostro las personas tendrán las mejores impresiones de ti, y tú estarás afirmando para ti mismo, que estás “próximo” para ser feliz…
Trabaja, trabaja mucho a tu favor. Deja de esperar la felicidad sin esfuerzos. Deja de exigir de las personas aquello que ni para ti has conquistado aún. Criticar menos, trabajar más. Y, no te olvides nunca de agradecer.
La grandeza no consiste en recibir honores, más en merecerlos.”
May
En el blog “pensar, sentir y actuar” me encontré con la siguiente historia digna de compartir:
“Iban cero a cero. Era la final entre Millonarios y Santa Fe. Devanni fue derribado en el área y el árbitro pitó penalti. Pero Devanni se levantó y fue al árbitro para decirle que había tropezado y aquello no era penalti. El del pito le señaló la grada repleta y enfervorizada y dijo: “¿Tú crees que ahora puedo anular el penalti?”
Devanni se situó ante el portero y eligió su ruina. Chutó lo más lejos posible de la portería. Arruinó su carrera, pero se le abrieron las puertas de nuestra gloria interior (y la única que existe).
Hay gente que hace lo que cree que tiene que hacer y no lo que a lo mejor le conviene. De los otros 21 jugadores y del árbitro no se acuerda nadie, pero Devanni, su actitud, se enseña en las escuelas de Uruguay.”
Esta historia trajo a mi mente una cita que leí hace años y que siempre me a acompañado:
“Mi conciencia tiene para mi más peso que la opinión de todo el mundo” Marco Tulio
Recuerdo cuando niño les decía a mis padres que era “anormal” y me retaban. No se ustedes, pero ni yo ni Aeurus nacimos para ser normales, queremos cambiar el mundo y lo cambiaremos!
May
Mientras leía, Tus zonas erróneas de Wayne Dyer, me vino a la menoría un recuerdo del colegio, siempre que yo o algún compañero nos reíamos en clases, el profesor decía “la risa abunda en la boca de los tontos”. La risa abunda en las personas felices debí haberles respondido
“La risa es el rayo de sol del alma. Y sin sol nada puede crecer ni vivir.” Wayne Dyer
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