Tu happy hour en la red
Ago
Estaba como todos los martes, viendo anoche mi serial chilena favorita (Gen Mishima), y pensando en esa historia comencé a reflexionar. Un niño con un CI sobre 160, capaz de comprender cosas que ni un adulto en su mayor esfuerzo podría… Increíble!!!. Pero cuando una persona con niveles de inteligencia envidiable, carece de sentimientos y no es capaz de asociar toda la maravilla de sus conocimientos, con lo que debería sentir al descubrirlos, entonces, llegué a la conclusión de que prefiero la tontería… Honestamente, creo que hay cosas increíbles por aprender y descubrir, y que realmente, no es más sabio quien solo puede guardar más conocimientos y capacidades dentro de sí, y no es capaz al mismo tiempo de vibrar con lo que sabe, de emocionarse con lo que aprende, de ver la hermosura de lo que descubre, si su corazón ha sido castrado a costa de tanto conocimiento.

El no comprender que todos los sentidos que poseemos nos sirven para tener perspectiva de las cosas; que si tenemos un lado racional y uno emocional es por que ambos son útiles y necesarios para tomar nuestras decisiones y adquirir nuestros conocimientos. Sentir, no es un estorbo, ni un punto débil, al contrario, quien puede lograr un balance entre su lado racional y su lado emocional puede hacer mejores elecciones, saber más, entender más y ser más feliz. La sabiduría no la posee quien puede entender más cosas, si no quien es capaz de entender algo, armonizar su razón y corazón con ello y a partir de eso aprender y enseñar.-
Ago
Cuando hablamos de igualdad, la idea parece buena, pero… ¿Realmente somos Iguales?, ¿Que se defiende cuando se habla de igualdad? Porqué está claro que no todos, por ejemplo, tenemos las mismas capacidades, y eso se demuestra en todo; algunos son matemáticos, otros científicos, otros humanistas (así nos clasificaban en el colegio). En ámbitos valóricos… ¡ni hablar!, diferentes creencias, diferentes gustos… DIFERENTES. Entonces… ¿Somos iguales?
A pesar de esto, hay un punto en que pienso todos coincidimos, y eso es: LOS DERECHOS, es lo que deberíamos proteger. Ahora, el asunto es cómo.
Un punto importante, son las oportunidades (de educación, de trabajo, de desarrollar talentos, etc.). Porque… ¿realmente será justo decretar leyes para establecer, por ejemplo, el mismo número de mujeres que de hombres en una empresa o agrupación, o un porcentaje determinado de gente de otra raza, sin antes haber trabajado o haberse preocupado de que las condiciones necesarias existan?
Realmente, me parece excelente legislar para proteger a las personas de la discriminación, pero antes de esa medida, debería haber otra. Solo por ser mujer o solo por ser negra o solo por ser, no merezco un puesto, lo merezco por que estoy capacitada para ocuparlo y es ahí donde podemos generar la igualdad.
La igualdad no debe existir solo por que se decrete, debemos construir día a día el camino, y crear las condiciones para que esta suceda.
Jul
A propósito del post anterior, me gustaría hablar acerca de un término que me gusta mucho: La Resilencia.
Tal vez los ingenieros, físicos o químicos han oído este término en más de alguna ocasión, para describir características de algún material.
Pero hace algún tiempo, este término se usa bastante en psicología, para definir y estudiar una característica de las personas, y esta es; la capacidad de sobreponerse a las catástrofes y adversidades que se presenten en la vida.
Leyendo acerca de este término, encuentro su origen en el latín (resilio) y significa Volver de un salto, rebotar, y es por eso que me encanta esta palabra, descubrir esa capacidad en nosotros, y potenciarla. Nadie puede controlar las circunstancias que aparecerán a lo largo del caminar, pero sí podemos estar siempre dispuestos a Volver de un Salto, a reincorporarnos a pesar de todo, a hacer de la caída una circunstancia favorable para “tomar vuelo” y rebotar, porque es nuestra vida, porque nos importa, porque tenemos una fuerza que solo en esos momentos descubrimos, porque los mayores logros que podamos obtener, vienen muchas veces precedidos de las más grandes “tragedias”. Así ha sido con los grandes personajes de la historia, así también en las sociedades, y así podemos comprobarlo a diario.

Jul
Día a día hablando de empresas, me parece que la forma de “hacer empresa” ha cambiado.
La forma de plantearse como líder frente a un grupo de personas y ser reconocido como tal, también.
Y es que como siempre se destaca, en la raíz de la sociedad también las cosas han cambiado y eso es indiscutible. Y creo que este fenómeno, ratifica que la base de la sociedad en que vivimos, no es el gobierno, la educación, o la economía.
Antes de cambiar la forma de administrar estos, comenzó un cambio en la familia.
Poco a poco en las familias se comenzó a dar más espacio a las opiniones a discutir los temas que a esta le afectan, los hijos fueron teniendo opinión al igual que las esposas. Las decisiones se consideraban entre todos y el ambiente comenzó a ser más igualitario, y en este contexto se ha ido comprendiendo que la persona al mando no es más sabia por que toma solo todas las decisiones, sino porque sabe escuchar a quienes están a su lado y en base a sus opiniones puede tener una mejor visión y de esta manera realizar la mejor decisión.
Así, los padres poco a poco entendieron que podían ser respetados no solo por “ser el padre”, si no porque los hijos se sienten más cercanos a ellos y así desean ser como ellos y apoyarlos.
Y por qué si en la familia uno de esa forma consigue la fidelidad y respaldo de los suyos, no podría resultar en una empresa.
La fidelidad de las personas está con quienes son cercanos a ellos, con personas asequibles, que demuestran que no son ellos la fortaleza de una entidad (empresa, gobierno, familia, etc.) sino que saben hacer de las cualidades de cada uno que la compone, una Gran Fortaleza.
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