Tu happy hour en la red
May
En el blog “pensar, sentir y actuar” me encontré con la siguiente historia digna de compartir:
“Iban cero a cero. Era la final entre Millonarios y Santa Fe. Devanni fue derribado en el área y el árbitro pitó penalti. Pero Devanni se levantó y fue al árbitro para decirle que había tropezado y aquello no era penalti. El del pito le señaló la grada repleta y enfervorizada y dijo: “¿Tú crees que ahora puedo anular el penalti?”
Devanni se situó ante el portero y eligió su ruina. Chutó lo más lejos posible de la portería. Arruinó su carrera, pero se le abrieron las puertas de nuestra gloria interior (y la única que existe).
Hay gente que hace lo que cree que tiene que hacer y no lo que a lo mejor le conviene. De los otros 21 jugadores y del árbitro no se acuerda nadie, pero Devanni, su actitud, se enseña en las escuelas de Uruguay.”
Esta historia trajo a mi mente una cita que leí hace años y que siempre me a acompañado:
“Mi conciencia tiene para mi más peso que la opinión de todo el mundo” Marco Tulio
Recuerdo cuando niño les decía a mis padres que era “anormal” y me retaban. No se ustedes, pero ni yo ni Aeurus nacimos para ser normales, queremos cambiar el mundo y lo cambiaremos!
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